Por Guadalupe Gálvez*
La cocina de las abuelitas puede ser útil si nos queremos hacer de algunos utensilios que cumplan con el estándar de la moda. Ollas, pocillos, platos y cucharas de peltre, de color blanco o cualquier gama de azul y amarillo.
Son ideales a la hora de presentar algún platillo mexicano o para dar un toque campirano. Si están depostillados, abollados o golpeados, mejor.
En Cholula, por ejemplo, el restaurante La Norberta, ha hecho de estas vajillas sus mejores aliadas, porque el ambiente no solo se genera con la dirección y disposición de la luz, las plantas, el color y los muebles. El alimento que se lleva a la boca cobra un significado distinto según el lugar – hablando de platos – donde se monta.
Las cucharadas entonces se cubren con sabores de nostalgia. A veces, se sienten abrigadoras, muy cálidas, y los aromas son felices, si, dibujan en el aire la misma sonrisa del gato que narra Lewis Carroll en Alicia en el País de las Maravillas.
En las taquerías Don Pastor, que ya de por si tienen un diseño urbano mexicano extremo, la vajilla también es peltre.
Para comprar peltre hay que ir a los tianguis urbanos, o almacenes dedicados a la comercialización de este tipo de productos, o bien, si se busca algo con más diseño y personalidad existen opciones. En línea, por ejemplo, encontré una página «Esmalte Maritza Morillas» con diseños en peltre de muy buen gusto.
La marca en la actualidad comercializa la Vajilla de Peltre «Una Mosca en el Plato» y cuenta con 36 piezas en blanco y negro.
TENDENCIA EUROPEA
La tendencia de usar peltre inició en Europa. se ha popularizado en España, Holanda, y se extendió a Estados Unidos y México.
De acuerdo con un artículo de Arturo E. Narro publicado por la Agencia Reforma los chefs y restaurantes en Europa incrementaron la solicitud de productos de acero esmaltado. «Banqueteras y reconocidos chefs lo han adoptado”, cita a José Miguel Fernández, gerente de ventas de Baro Industrial.
«Los fabricantes ofrecen novedosas formas y colores: anaranjado, verde, rojo, negro, azul, blanco…»
«¿Qué es y cómo se hace?
«El acero esmaltado o porcelanizado, también conocido como peltre, resulta de una fusión térmica.
«El esmalte es una mezcla de materias vítreas (cuarzo, arena, arcilla…) y fundentes (boro, sosa…) pigmentada con óxidos metálicos. Se funde a unos 1300 °C, se cuela, enfría, tritura y muele.
«Los utensilios son manufacturados en acero a través de un proceso de corte y embutido profundo. El esmalte se aplica sobre la superficie y se funde en un horno de acabado, entre 750 °C y los 850 °C.
«Al enfriarse, el vidrio forma una capa tersa y dura sobre el metal. El peltre se caracteriza por su color y brillo, así como por su alta resistencia al fuego directo.»
“Es reciclable, muy higiénico, de fácil limpieza y no transmite sabores”, menciona Fernández.»
(Con información de Reforma)
*Periodista turistóloga. Conductora del programa radiofónico El Tentempié que se transmite todos los jueves y viernes a las 11 am por la frecuencia 12.80 AM de ABC Radio Puebla. Es editora del suplemento Viajeros en el Sol de Puebla y estudiante del Diplomado de Guías Generales de turismo en la Buap.








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