Por Guadalupe Gálvez*
Los candachetes es un platillo popoloca con tres mil años de antigüedad, tradicional de esta época del año y clásico entre los pueblos de la Mixteca y la Biósfera Tehuacán – Cuicatlán, sobre todo de Tlacotepec de Benito Juárez, zona árida y colmada de cactus.
En el mes de enero, por el frío y la falta de lluvia, los nopales viejos, ya de varios años, se vuelven un alimento popular. Las cocineras de las fondas y las marchantas en improvisadas cocinas callejeras los preparan para todo el que quiera.
Sin duda, los candachetes, es mejor comerlos en el campo y cocinarlos en las brasas y con piedras calientes, sin platos.
El nombre de candachetes proviene de las palabras «canda» que significa carne y «chetes» que en popoloca es nopal. Por tanto el platillo es «carne de nopal». Se cortan hasta 15 pencas de nopales silvestres, se saca la carne.
«Es una comida milenaria de la cultura popoloca. En la reserva de la biosfera tenemos nopales viejos de hasta seis años de edad. Se cortan para consumo. Es de temporada porque en la época de estiaje el nopal pierde humedad y esta carnudo», narró Pedro Trujillo Flores, director municipal de Tlacotepec de Benito Juárez.
La experiencia
Para vivir la experiencia, primero, debemos salir de «día de campo» y prender una fogata donde se echan las pencas para que se cocinen y se añade una salsa macha de molcajete y se acompaña con pulque. Si se nos olvidaron los platos, no hay problema. Una penca de maguey es la solución.
Sobre el maguey se colocan los nopales crudos y rebanados. Luego se echa salsa y finalmente se colocan dentro de la mezcla piedras calientes (al rojo vivo) para que cocinar los candachetes. La salsa ideal debe no solo llevar jitomate y chile, se condimenta con cebolla, ajo y comino.
En una fonda, la preparación es diferente. Lo importante es ocupar una cazuela de barro donde se ponen los nopales en cuadritos en una salsa picante. «No se le pone agua, con lo que tiene la salsa se debe cocinar», recomienda el entrevistado. Una vez cocido el candachete es hora de comer.
Si ya se animó a probarlo le recomiendo que lo haga antes de las primeras lluvias que se esperan para el mes de febrero, y no se preocupe, hay lugares recomedables, sobre todo fondas ubicadas en el corazón de Tlacotepe de Benito Juárez.
Visite el restaurante «Lorengar» o la cafetería «Las Golondrinas» que pertenecen a dos hoteles de la comunidad, y donde se sirven los candachetes. También hay varios sitios suculentos en el mercado municipal o puede ir a la junta auxiliar de Santa María Alta donde hay un puesto callejero, instalado junto a la Escuela Francisco I. Madero.
Si visita Tlacotepec diríjase a la presidencia municipal y pida que le den un recorrido que incluya la muestra gastronómica así como la experiencia de preparar los candachetes en pleno campo y con el fuego de la fogata.
Para esto, los guías turísticos lo llevarán a visitar el Rancho El Retén dedicado a la producción de alfalfa en cuyos campos se encuentra el sobre de unos árboles de aguacate donde se preparan los alimentos donde los sabores y aromas pueblerinos fascinan los sentidos.
Para más información escriba a turismo.tlacotepec@gmail.com
Cómo llegar: Tlacotepec de Benito Juárez se ubica al sur del estado, a una distancia de 94 kilómetros de la Ciudad de Puebla. Para llegar hay que viajar por la carretera Puebla – Orizaba y tomar la desviación hacia Tehuacán y seguir la señalética. En una hora con 30 minutos estará en su destino.
*Periodista, conductora de El Tentempié que se transmite por la frecuencia 12.80 AM de ABC Radio Puebla todos los jueves y viernes a las 11 de la mañana.
(El texto original se publicó en El Sol de Puebla, en la edición del 25 de enero de 2015)









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