Por Guadalupe Gálvez*
Hay un nuevo atractivo turístico en Zacatlán, además de las manzanas. A lo largo del Paseo de la Barranca de los Jilgueros, en un muro que mide cerca de 48 metros de largo, la artista plástica originaria de Philadelphia, TrishMetzner-Lynch, creó un mural con pedacería de vidrio, cerámica, talavera y espejos.
Esta pieza que pueden admirar y tocar los visitantes, tiene la finalidad de festejar los 300 años de que esta ciudad ubicada en la Sierra Norte de Puebla, fuera llamada Zacatlán de las manzanas, por lo que un elemento recurrente son las manzanas, así como los Relojes.
De verdad que es bonito mirarlo. Porque hay incrustadas en el muro diferentes piezas que le dan un significado distinto, además que incluyen aportes de la comunidad que se sumó al proyecto impulsado por Mari Carmen Olvera, habitante de Zacatlán y nieta del fundador de la fábrica de relojes.
Ahora desde el Paseo de la Barranca, no solamente se podrá observar la hermosa Sierra Norte, sus bosques y la neblina que baja a media tarde. Se puede disfrutar de esta obra de arte urbana sumamente colorida que suma a la oferta de este Pueblo Mágico de Puebla.
Zacatlán se encuentra en la Sierra Norte a un trayecto de dos horas saliendo de la Ciudad de Puebla. Limita al norte con Chiconcuautla y Huauchinango, al sur con Aquixtla y Chignahuapan, al oeste con Ahuacatlán, Tepetzintla y Tetela de Ocampo y al poniente con Ahuazotepec y el estado de Hidalgo.
Entre sus atractivos turísticos está la Iglesia y ex Convento Franciscano que data del Siglo XVI, así como el reloj monumental a la intemperie que se encuentra en la plaza principal o zócalo.
Otros lugares de interés son: la cascada San Pedro que se encuentra en Atmatla, en donde se puede nadar y disfrutar de las vistas panorámicas, que está a una distancia de 3 kilómetros del centro de la ciudad. También se puede visitar el Valle de Piedras Encimadas que se encuentra en San Miguel Tenango a un tiempo de viaje de la cabecera de 45 minutos.
En gastronomía no hay que perderse nada. Hay que probar el llamado guiso de «pichón del campesino», el mixiote de pollo, conejo, res y de carnero, así como los sopes, tlacoyos y chiles con huevo.
De lo más rico que se come es el pan relleno de queso, muy tradicional, y para beber están los vinos de manzana, durazno, ciruela, blueberry, café, membrillo, y el de 7 tortillas.
*Periodista, conductora de la revista radiofónica El Tentempié que se transmite todos los jueves y viernes a las 11 am por la frecuencia 12.80 AM de ABC Radio Puebla.
(Texto original se publicó en El Sol de Puebla, en la edición de domingo 11 de enero de 2015)







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