papel amatePara viajar por el estado de Puebla te recomendamos hacerlo hacia el Pueblo Mágico de Pahuatlán donde la producción del papel amate es uno de sus principales atractivos pal mantenerse su fabricación artesanal.
La comunidad otomí de San Pablito en Pahuatlán, es esencial por la producción del papel amate, mismo que procede de la época prehispánica y que, para la llegada de los españoles ya era producido a grandes cantidades.
A pesar de 5 siglos de diferencia, la técnica de producción de esta pieza artesanal no ha cambiado mucho.
Este papel es fundamental para la realización de diversos rituales ya que los chamanes, brujos y curanderos de la región lo utilizan para representar a los espíritus y animales…

Además de las artesanías de Papel Amate, en Pahuatlán también puedes visitar los Puentes Colgantes que son las antiguas vías de comunicación, ahora convertidas en un divertida experiencia para los visitantes.

Para comer les recomendamos los Chicales y beber vino de mora.

¿Cómo llegar?

La principal vía de acceso a la cabecera municipal es la carretera federal   No.  132 Si es que vienes del Distrito Federal o  de la ciudad de Puebla, tienes que llegar hasta el poblado de San Pedro Tlachichilco en Hidalgo y de ahí continuar  por la ruta 106 de la SCT,  esta  misma ruta continua hasta el vecino municipio de  Tlacuilotepec;   además se puede llegar  desde las comunidades aledañas de Naupan, Santa Ana, Tenango de Doria y La Ceiba

Del municipio a Puebla
Las dos principales rutas para llegar a la capital son, sin duda: la autopista: “El tejocotal-Tlaxco” y a partir de ahí,  entramos a Puebla por Tlaxcala; y la otra es la federal 132  hasta el “Arco Norte” entrando por San Martin Texmelucan, las dos vías están en
excelentes condiciones. El tiempo aproximado es de 2  ½  Hrs. Por cualquiera de las 2 Vías

A continuación te compartimos un itineraio de viaje sugerido por Visit México. Este viaje sería para ocupar dos días de tu fin de semana.

Viernes


4:00 pm. Recorriendo la sierra

Después de pasar Tulancingo, en los límites entre Hidalgo y Puebla, el cambio de temperatura fue evidente: aumentaba conforme avanzábamos y la vegetación lo confirmaba mientras descendíamos por la carretera. Pronto aparecería la vista espectacular de la sierra que nos acompañaría hasta nuestro destino. Finalmente, nos acercamos al pueblo, que nos dio la bienvenida con unos deliciosos tamales de cacahuate.

5:00 pm. Caminata al puente colgante

En la oficina de turismo de la Presidencia Municipal, a un costado del Templo de Santiago Apóstol, patrono del pueblo, nos ofrecieron un interesante recorrido. Realizamos una caminata de 3 km desde la plaza de Pahuatlán hasta el Puente Colgante Miguel Hidalgo y Costilla. Éste une a la comunidad de Pahuatlán del Valle con Xolotla y pasa por encima del río Pahuatiltla. Vale mucho la pena tomarse un retrato con él, pues mide 36 metros de altura y 60 metros de largo, tiene más de 50 años y recientemente se rehabilitó en su totalidad. Nos contaron que en Semana Santa se instala un bungee aquí.

Sábado

8:00 am. Primera parada: ¡preparemos pan!

Iniciamos el día en una de las panaderías de Pahuatlán. Conforme nos acercábamos el olor nos hizo despertar. Una vez dentro, los panaderos nos enseñaron todo el proceso, desde cómo amasarlo hasta meterlo con la pala al horno de leña. Para acompañar semejante delicia, compramos un atole de piña calientito, aunque también había de cacahuate, cacao y mora. Al final decidimos comprar más pan porque la siguiente parada sería un beneficio de café.

9:30 am. Segunda parada: a beber café

Llegando al beneficio de Don Conche Tellez nos dieron una explicación de todo el proceso que se requiere para la elaboración del café: la extracción de la pulpa, la fermentación, el lavado, secado, pelado y, por último, el tostado. El café que se produce en la región es arábigo, pero también hay de las denominaciones caturra y borbón.

Después del recorrido nos invitaron a una cata donde nos ayudaron a identificar las características de una buena taza de café, según su grado de acidez, su cuerpo y aroma. Te sugerimos no perder la opotunidad de comprar café recién tostado.

12:00 pm. San Pablito y su papel amate

A unos veinte minutos de Pahuatlán nos lanzamos a visitar San Pablito, una comunidad de artesanos de la etnia hñahñu (otomíes). Son famosos por su producción de papel amate con técnicas ancestrales, aunque también trabajan artesanías de chaquira. En esta ocasión fuimos al taller de Don Fausto, a quien observamos aplicar la técnica de macerado y planchado de fibras.

La tradición artesanal de origen prehispánico se ha transmitido de generación en generación desde hace siglos; aún se hace con fines ceremoniales como ofrenda y representación de los dioses. Sin embargo, actualmente el restante se vende al exterior o se usa como insumo para crear otras artesanías.

4:00 pm. Gastronomía de la región

Regresamos a Pahuatlán con la intención de comer algunos platillos que nos recomendaron, y que te sugerimos probar. Nos gustaron la cecina ahumada y los famosos chícales (hormigas) en salsa. También los comimos fritos con chile chiltepín. Se trata de todo un manjar aunque a primera vista no lo parezca. La temporada de lluvias es la mejor época para degustar este platillo prehispánico.

La gastronomía de la región es resultado de la fusión de las culturas totonaca, nahua y otomí, que con los ingredientes españoles se diversificó y enriqueció aún más.

6:00 pm. Pahuatlán y su arquitectura

Para cerrar el día decidimos caminar por las calles del pueblo, deteniéndonos en algunas de sus tiendas. Conocimos con calma la Iglesia de Santiago Apóstol y el resto del primer cuadro del pueblo, que ocupa seis manzanas y que se considera patrimonio cultural del estado. A lo largo y ancho del territorio hay construcciones que se fueron adaptando a los materiales de la región y a las condiciones climáticas.

Domingo

9:00 am. Tianguis dominical

El domingo es día de tianguis y todos los habitantes de la región vienen a ofrecer sus productos, por lo que vale la pena ir a echar un vistazo y desayunar allí mismo. Los taquitos de cebolla son algo muy representativo de la zona y comerlos con trozos de chicharrón no tiene igual. La cocina de Pahuatlán varía según la temporada, en algunas épocas se consumen productos como el chayotextle, que es la raíz del chayote y se prepara capeada y con queso; en otros meses hay una gran variedad de quelites y frutos de la región.

11:00 am. Mirador de Ahíla

Para cerrar el viaje con broche de oro, visitamos una de las comunidades más altas del municipio: Ahíla, donde la principal actividad es la floricultura. También es visitada por ciclistas experimentados en down hill, que acuden en caravana para realizar el difícil reto. La altura y las condiciones permiten también el vuelo en parapente.

La cabecera está a 1,060 metros sobre el nivel del mar, mientras que en la comunidad de Ahíla nos encontrábamos a 1,750 metros. Esto nos brindó una vista privilegiada de Pahuatlán y de todas las comunidades del municipio. Por la misma razón, Ahíla es un gran sitio para la observación de aves.

Hicimos una parada en un mirador donde se aprecia el Cerro del Cirio, una gran formación rocosa que se aprecia desde la carretera; es un sitio ideal para realizar algunos deportes como senderismo, montañismo y rapel, aunque sí se requiere de cierta condición física y el equipo adecuado.

12:00 pm. Rancho Santa Elena

A nuestro regreso, a 20 minutos de Pahuatlán sobre la carretera 106 hacia Chila, nos detuvimos en el Rancho Santa Elena, un hotel con chapoteadero, cancha de futbol rápido, palapas y asadores, todo entre áreas verdes y una magnífica panorámica de la sierra. Así dijimos adiós a este interesante pueblo.

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