peque585Viajar con niños, sobre todo con menores a los cinco años, no debe ser un problema ni una dificultad. Los padres primerizos son los que más sufren la «aventura» porque el menor se enfrenta a espacios desconocidos, así como a muchas horas de viaje si es en auto, y cambios de altura y clima que pueden afectar carácter y hasta salud.

Para evitar que la experiencia de viajar con niños no sea pesadilla sino una grandiosa actividad que permita relajar la relación entre adultos y menores, aquí les presentamos algunas sugerencias básicas que permitirán a la madre vivir el momento despreocupada y al padre no salir corriendo a buscar agua embotellada en medio de la selva.

La Semana Santa se vuelve la época ideal para viajar con los niños así que aquí los consejos de Medlineplus y que nosotros en El Tentempié validamos como expertos en el día a día con los pequeños reyes del hogar.

Viajar con niños representa retos especiales, porque rompe con la rutina familiar e impone nuevas exigencias. Planear con anticipación e involucrar a los niños en la planeación puede reducir el estrés del viaje.

Recomendaciones

Hable con el médico o el personal de enfermería antes de viajar con un niño. Los niños pueden tener inquietudes médicas especiales. El médico también puede hablarle sobre las medicinas que usted podría necesitar si su hijo se enferma.

Conozca las dosis de los medicamentos comunes para los resfriados, reacciones alérgicas o gripe en los niños. Si su hijo tiene una enfermedad crónica, piense en la posibilidad de llevar una copia de los informes médicos recientes y una lista de todos los medicamentos que está tomando.

AVIONES, TRENES, BUSES:

Lleve consigo refrigerios y alimentos conocidos. Esto sirve de ayuda cuando se retrasan las comidas o cuando las comidas disponibles no satisfacen los requerimientos del niño. Las galletas pequeñas, los cereales sin azúcar y el queso son buenos refrigerios. Algunos niños pueden comer fruta sin problema. Los bizcochos y los cereales azucarados sirven para niños más renuentes a comer.

Al volar con bebés y niños pequeños:

Si no está amamantando, lleve leche maternizada en polvo y compre agua después de pasar por los chequeos de seguridad.

Si está amamantando, puede llevar leche materna en cantidades superiores a 3 onzas, siempre y cuando usted le comente al personal de seguridad y les permita revisarla.

Los tarros pequeños de comida para bebé son fáciles de llevar, ya que producen pocos desechos y se pueden botar con facilidad.

Beba abundante agua, ya que viajar en avión tiende a deshidratar a las personas. Las mujeres que están amamantando necesitan consumir más líquidos.

VOLAR EN AVIÓN Y LOS OÍDOS DE LOS NIÑOS

Los niños con frecuencia tienen problemas con los cambios de presión al aterrizar o despegar. El dolor y la presión casi siempre desaparecerán en unos pocos minutos. Si su hijo tiene un resfriado o una infección en el oído, la molestia puede ser mayor.

El médico puede sugerir no volar si su hijo tiene una infección en el oído o tiene mucho líquido detrás del tímpano. Los niños que hayan tenido tubos de timpanostomía puestos no deben tener problemas.

Algunos consejos para prevenir o tratar el dolor de oído:

Procure que el niño mastique goma de mascar sin azúcar o que chupe un dulce duro al despegar y aterrizar. Esto ayuda con la presión en el oído. La mayoría de los niños puede aprender a hacer esto alrededor de los 3 años.

El uso de biberones (para los bebés), la lactancia materna o el uso de chupetes pueden igualmente ayudar a prevenir el dolor de oído.

Dele al niño muchos líquidos durante el vuelo para ayudar a destapar los oídos.

No le permita a su hijo dormir durante los despegues y los aterrizajes. Los niños tragan con mayor frecuencia cuando están despiertos. Además, despertar con dolor de oído puede ser atemorizante para su hijo.

Dele a su hijo paracetamol o ibuprofeno más o menos 30 minutos antes del despegue o el aterrizaje.

Use un aerosol o gotas nasales antes del despegue o el aterrizaje.

Pregúntele al médico respecto al uso de medicamentos para el resfriado que contengan antihistamínicos o descongestionantes.

COMER AFUERA:

Trate de conservar el horario normal de comida y de sueño. Solicite que le sirvan primero al niño (usted también puede llevar algo para comer mientras tanto). Si usted llama con anticipación, algunas aerolíneas pueden preparar comidas especiales para niños.

Estimule a los niños a comer normalmente, pero tenga en cuenta que una dieta «deficiente» durante unos cuantos días no les causará daño.

Revise si la comida es segura.

AYUDA ADICIONAL:

Muchas agencias y clubes de viajes ofrecen sugerencias para viajar con niños. Consulte con ellos. No olvide solicitar asesoría y asistencia a las compañías de buses, de trenes o aerolíneas, al igual que en los hoteles.

Para viajes al extranjero, consulte con las embajadas u oficinas de consulados. Muchas guías de viaje tienen listas de organizaciones que ayudan a los viajeros.

 

 

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