mini_CafeColibriLa empresa poblana “Café Colibrí” proyecta invertir 7.3 millones de pesos para la tecnificación de unas 600 hectáreas de cafetales ubicados en la cuenca de Cozoltepetl, perteneciente a la Sierra Norte de Puebla, lo que permitirá aumentar en 400 por ciento la producción de café a partir del año 2015 y comercializar el grano en otros estados del país.

La firma, con un valor actual en el mercado de 30 millones de pesos, cuenta con 26 cafeterías operando en cinco estados del país, y proyecta consolidarse con la venta de 80 franquicias más durante el año 2013 y así garantizar la comercialización de 6 mil quintales de café producidos por indígenas de Huitzilan de Serdán, Zongozotla, Cuautempan y Xochitlán.

Rolando Aco Cortes, director general de Café Colibrí, destacó que la meta al cierre de 2013 es servir 7.3 millones de tazas de café de altura producido en la Sierra Norte de Puebla y generar el retorno de un peso por cada bebida en beneficio de los 480 productores de grano.

Lo anterior significa que en el año 2014 los miembros de la empresa integradora “Pequeños productores de Café de la Cuenca de Cozoltepetl”, ya como socios de Café Colibrí, podrán recibir ganancias por la venta de cada taza o bebida; los recursos serán para poder mejorar la producción de sus cafetales.

La empresa integradora en la actualidad aglutina a 480 productores que generan 6 mil quintales de café al año vendidos a través de las cafeterías “Café Colibrí” y como proveedores de Toks y, próximamente, de Chedraui y La Parroquia (Veracruz).

Cada hectárea de estos pequeños productores de origen náhuatl produce 12 quintales; con la tecnificación planeada se proyecta aumentar el rendimiento a 50 o 70 quintales por hectárea.

“Queremos que al finalizar el año funcionen –como mínimo–  100 cafeterías (franquicias) y que en cada una se vendan 200 bebidas diarias; por esta venta se deben inyectar 20 mil pesos diarios a favor de los productores del grano y sumar a la mejora de la producción, así como de la situación económica de las comunidades”.

Contó que para lograr la meta se ha trabajado en consolidar el modelo de franquicia, y en breve se les dará la certificación.

“Entendimos que no podíamos generar ningún impacto si lo hacíamos a través de cafeterías aisladas y con conceptos no propios, por lo que decidimos entrar al mercado de franquicias dominado por marcas con perfil extranjero, entonces se generó una marca encontrando los huecos de la oferta”.

Este año, por primera vez, la marca nacida hace tres años con un objetivo 100 por ciento de desarrollo social participará en la Feria Internacional de Franquicias que se realizará en el World Trade Center (WTC) de la Ciudad de México, los días 7, 8 y 9 de marzo.

En el año 2010, después de 10 años de trabajar la producción y comercialización del grano y derivados como licores de cremas y jarabes, surgió la idea de montar cafeterías, las cuales han tenido aceptación entre los consumidores debido a la calidad del aromático y la innovación al momento de montar las bebidas.

De entonces a la fecha la marca poblana ya tiene presencia en ocho estados del país, porque además de Puebla el café producido en microcafetales serranos se puede consumir en las ciudades de Tlaxcala, estado de México, Guadalajara, Morelos, Mexicali, Querétaro, Veracruz, Torreón y Huamantla.

Aco Cortes precisa que el trabajo de la empresa ya como franquicia fue lograr bebidas que no existen en el mercado, y darles su toque de mexicanidad combinando el café con otros productos nacionales como maíz, amaranto y la miel de maguey, por ejemplo.

Recuerda que la empresa integradora que dio vida a Café Colibrí se creó en el año de 1999, se formó con 55 productores en medio de la peor crisis del sector porque los precios cayeron estrepitosamente generando la quiebra de la cafeticultora.

“Ante el panorama de crisis el gobierno busca la manera de apoyar a los productores y lanza programas a favor de grupos organizados para la compra de maquinaria. Con dicho impulso surgieron 90 marcas de café en Puebla que salieron a disputarse el mercando”, contó.

“Percibimos de inmediato que nuestro café tuvo mayor preferencia por los consumidores, y eso nos anima a continuar con el proyecto pese a lo difícil para poder sostenernos y encontrar la sustentabilidad.

“Decidimos por la diversificación, y fabricamos licores, cremas, jarabes y aderezo de café. Generamos una crema de capuchino que se vuelve el pilar de la comercialización de productos de ‘Café Colibrí’, y nuestro producto fue el más vendido en congresos y exposiciones”, añadió.

La marca “El Colibrí” entonces se asoció a la mexicanidad, dice Aco Cortes. “Creamos así las mil y una formas de tomar café con un perfil 100 por ciento mexicano, y ahora ofrecemos 187 bebidas diferentes en una sola cafetería, lo que ninguna otra marca tiene”.

El director de la empresa, originario de Huitzilan, considera que es un éxito lo que se ha logrado en 13 años; no obstante, acepta que las dificultades económicas son un lastre que no ha logrado vencerse y por el cual se piensa en abrirse a capital externo.

Subrayó que la importancia de mantener a Café Colibrí en demostrar que se puede generar empresa en medio de la pobreza, pues la base del proyecto es población indígena con alta marginación y pobreza.

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